26/6/17

Obesidad se concentra en las personas en edad productiva

Obesidad se concentra en las personas en edad productiva


informador.com.mx

Desde que comenzó la estrategia contra la obesidad en México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Jalisco comenzó con programas enfocados a los distintos grupos de edad, para poder hacer cambios en sus hábitos de vida.

Uno de los principales grupos de atención es el de 20 a 59 años de edad, es decir, personas en edad productiva. Ellos son los que presentan más sobrepeso y obesidad, y son los que menos hacen por mejorar su estado de salud, señala el jefe del Servicio de Nutrición y Dietética del IMSS, Paul Rivera Castellanos.

El año pasado, las Unidades Médicas Familiares (UMF) atendieron a dos millones 600 mil personas, en las cuales se observa que, en lugar de tener una disminución en su peso, cada año ganan en su Índice de Masa Corporal.

“El grupo de 20 a 59 años es donde hay sobrepeso mayor a 36% y obesidad mayor a 33%, con un global para ese grupo, mayor de 70%... desgraciadamente, este grupo está en problema latente; es alarmante que la edad productiva de Jalisco está obesa, no gorda”.

Para tener buenos resultados en un programa de obesidad es importante tener la suficiente adherencia al tratamiento, pues de nada sirven los esfuerzos del sector salud si el paciente no se compromete.

Si el paciente no está convencido, no adquiere el compromiso con su salud y no sigue las recomendaciones de su médico familiar, difícilmente se logra un resultado positivo en algún programa de cualquier institución.

“Con estos números en el 2016 queda claro que no están haciendo caso al problema que tienen de sobrepeso y obesidad, porque esto es de más de 20 años, que sí se ha hecho trabajo, pero que no se ha hecho nada de parte del paciente para mejorar su salud” explicó el especialista.

A lo largo de 2016, en el IMSS Jalisco se brindaron 44 mil 460 consultas de nutrición en las 36 clínicas y Unidades Médicas Familiares que cuentan con este servicio.


TESTIMONIO

Disciplina, factor fundamental testimonio

Situaciones comunes como amarrarse las agujetas de los tenis o caminar para ir al mercado sin cansarse, se volvieron actividades complicadas para Isabel García Nieves. Ella tiene 60 años, mide 1.63 metros y llegó a pesar 80 kilogramos, un peso por encima de lo recomendado para su estatura.

Desde hace seis años vive con hipertensión arterial y ella pensaba que era normal sentirse mal. Fue hasta que llegó al Programa de Atención Social a la Salud (PASS) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuando su vida cambió completamente.

Cuenta que todo empezó cuando tomó la decisión de ver por sí misma, aunque eso implicará quedar mal con la gente a su alrededor:  “Vine, me apunté y empecé mi rutina de ejercicio de zumba. Voy a cumplir dos años en el ejercicio, me fui con la nutrióloga y tengo un chequeo cada 15 días. Cuando yo empecé pesaba 80 kilogramos, tengo un mes con el plan alimenticio y ya bajé de peso”.

El cambio ha sido radical, Isabel se siente bien, se ve bien y su cuerpo le responde como antes; ya no está rígido ni fatigado. Sus pies ya no están hinchados ni tiene sueño todo el día, al contrario, se siente activa y más viva.

Cuenta que además de los cambios físicos, notó que nunca es tarde para cambiar en la forma en que se ve la vida.

“Es importante no nada más hacer ejercicio, sino comer bien; yo hago una hora de zumba los lunes, miércoles y viernes, y los martes y jueves me voy a caminar al parque Agua Azul”.

La directora del Centro de Seguridad Social Guadalajara del IMSS, Ma. Eugenia Bravo Solís, asegura que la efectividad del PASS, como ocurrió con Isabel, se logra con la constancia y compromiso del paciente, aunado al apoyo que le da el personal de salud.

“Ella está contribuyendo de diferentes maneras a estar bien, va creando un compromiso personal, les cae el 20 de que es mejor cuidarse; el primer paso es que las envíe un médico de su Unidad de Medicina Familiar (UMF), ya llegan aquí y firman una carta compromiso cuando ellas se hacen responsables para ver buenos resultados”.

Si el paciente va a sus citas, comienza con su rutina de ejercicio, plan alimenticio y asesoría, las probabilidades de éxito del programa pueden llegar hasta 90%, asegura la directora.

En el Programa de Atención Social a la Salud se atienden a 180 pacientes de enfermedades crónico degenerativas al año, aunque el programa trabaja también con temas como salud mental, higiene en la columna y obesidad en menores de edad. En total, todo el programa atiende a cerca de 880 personas por año.


NUMERALIA

¿Cómo estamos en obesidad y sobrepeso?

33.2% de niños de cinco a 11 años tiene sobrepeso u obesidad.

36.3% de adolescentes de 12 a 19 años tiene sobrepeso u obesidad.

72.5% de adultos mayores de 20 años tiene sobrepeso u obesidad.

FUENTE: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Medio Camino 2016


A DETALLE

Programas preventivos en el IMSS

El IMSS cuenta con programas preventivos en materia salud: ChiquitIMSS, enfocada en niños de tres a nueve años de edad y sus padres; JuvenIMSS  Junior, para siete a nueve años; el Juvenimss de 10 a 14 y 15 a 19 años; el programa Ella y Él con PrevenIMSS, para hombres de 20 a 59 años, así como el de Pasos por la salud, específico para tratar sobrepeso y obesidad.
Cada mes, el IMSS brinda en promedio tres mil 937 atenciones nutricionales.
Anualmente, mil 800 pacientes son derivados por parte del médico familiar con el experto en Nutrición y el personal de Trabajo Social , para ser incorporados a distintos programas con los que cuenta el instituto para mantener estilos de vida saludable.
Los pacientes inician tratamiento con el objetivo de reducir su índice de Masa Corporal (IMC), además de derivarlo a grupos de ayuda mutua.
El IMC se calcula al dividir el peso corporal, por la estatura o talla, al cuadrado.

14/6/17

Los gorditos también pueden estar desnutridos [14-6-17]


Los gorditos también pueden estar desnutridos

Los índices de mortalidad en México por desnutrición han bajado sus números, pero el aumento de anemia, baja talla, y mala nutrición por excesos o déficit de micronutrimentos, es un problema que trae como consecuencia enfermedades crónico-degenerativas de alto costo para la salud de los mexicanos.
Datos oficiales informaron que el porcentaje de talla baja en niños menores de cinco años es de 17.8 y la de anemia de 27.2 En las zonas urbanas es de 11% y 26% corresponde a la zona rural. Además, el porcentaje de personas con sobrepeso u obesidad rebasa el 5 por ciento.

La mala nutrición, tanto por deficiencia como por exceso de comida es un problema de salud pública que no se soluciona con el reparto sistemático de alimentos, sino con acciones que permitan modificar su curso epidemiológico; esto es, reforzar la promoción de la salud mediante esquemas para prevenir y limitar el daño.

La elevada presencia de desnutrición infantil en las zonas rurales y el acelerado aumento en las áreas urbanas muestran el poco o nulo éxito de los programas existentes de salud pública, asistencia social alimentaria y educación nutricional.

Tan sólo de 1988 a 1999, la desnutrición infantil ha disminuido de 14.1 a 7.5 por ciento, aunque simultáneamente el desmedro (deficiencia en el crecimiento longitudinal) y la anemia siguen causando estragos en las familias más pobres, y existen 31 millones de mexicanos en edad adulta que sufren de obesidad y sobrepeso, de los cuales más de 10 millones son mujeres en edad reproductiva, según datos de la Encuesta Nacional de Nutrición.

Por eso, no es aventurado suponer que en un futuro cercano la prevalencia y mortalidad por estas causas se disparen entre los mexicanos, con un considerable aumento de casos en niños y adolescentes.

Frente a ello, se requiere implantar estrategias nacionales tendientes a modificar estilos de vida que no favorezcan el sobrepeso y la obesidad. En ese sentido, se ha creado un programa piloto en escuelas de educación básica para promover la actividad física aeróbica (por lo menos 30 minutos diarios), así como dietas saludables y equilibradas.

También, se habla de programas para que los médicos estén técnicamente mejor capacitados en la identificación y diagnóstico temprano de factores de riesgo y enfermedades asociadas con la comida, pues estudios recientes indican que contar con una medida de cintura igual o superior a 90 centímetros amplía las posibilidades de desarrollar, tanto en hombres como en mujeres, diabetes tipo 2 e hipertensión arterial.

12/6/17

El sobrepeso a los 50 años adelanta la llegada del alzhéimer [12-6-17]


El sobrepeso a los 50 años adelanta la llegada del alzhéimer

  • Cuanto más se pasa el índice de masa corporal de los límites saludables más temprana es la edad de diagnóstico, según un estudio con más de 1.300 voluntarios
  • La clave del envejecimiento corre por nuestras venas

Desde hace tiempo se sabe que la obesidad, una de las peores epidemias que afrontan los países ricos, también agrava el riesgo de sufrir alzhéimer. Poder detener esta retroalimentación tan negativa puede salvar millones de vidas en las próximas décadas. Y el caso es que cualquier persona tiene en su mano poder retrasar la llegada de la dolencia.

Un estudio publicado hoy aporta ese mismo mensaje resaltando que atrasar la edad a la que llega el alzhéimer unos dos años reduciría su prevalencia en casi 23 millones de personas en 2050. El trabajo se desprende de un estudio sobre envejecimiento realizado en Baltimore, EE UU, y en el que se ha seguido a 1.394 voluntarios durante una media de tiempo de 14 años, aunque algunos de ellos han estado bajo observación hasta 35 años. De todo este grupo, 142 participantes desarrollaron alzhéimer. La principal conclusión del estudio es que cuanto más sobrepeso, más se adelanta la edad a la que una persona puede sufrir alzhéimer. En concreto, el trabajo muestra que a los 50 años de edad, cada unidad que el Índice de Masa Corporal supere el límite del sobrepeso, fijado en 25 (ver despiece), adelanta la edad de diagnóstico del alzhéimer 6,7 meses. El estudio también confirma que a peso más excesivo, más severa se hace la neuropatología de esta enfermedad.

Los autores del trabajo, liderado por expertos del Instituto Nacional del Envejecimiento de EE UU, usan sus datos para hacer una llamada de atención, ya que las personas de mediana edad que controlen su peso pueden conseguir un impacto en su salud a largo plazo. El sobrepeso, dicen, “es un factor de riesgo que puede ser fácilmente medido en casa y deja abierto un largo intervalo de tiempo en el que cambiar de estilo de vida puede retrasar la llegada del alzhéimer”, escriben en el estudio, publicado en Molecular Psychiatry. “Estos resultados muestran que intervenciones poco costosas contra el sobrepeso y la obesidad en la edad madura pueden alterar de forma sustancial el desarrollo del alzhéimer, reduciendo su impacto en la salud pública y los costes sanitarios”, concluyen.

Alberto Villarejo, neurólogo del Hospital 12 de Octubre de Madrid y vocal del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, aporta una opinión independiente sobre el trabajo. “El mensaje general detrás de este y muchos otros estudios es que todos los hábitos relacionados con la buena salud también protegen contra la demencia y el alzhémier”, explica. “La hipertensión, la diabetes, la vida sedentaria, todos dañan el cerebro”, resume.

Villarejo cree que los datos de este nuevo estudio deben ser interpretados con cautela. El Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Baltimore, del que se desprenden los datos, es un trabajo que ha seguido durante décadas la salud de voluntarios. “ Se trata de un estudio fantástico, pero con una limitación, ya que, en general, las personas que se ofrecen para participar en un trabajo así suelen estar de por sí preocupadas por su salud, lo que ya introduce un sesgo en los resultados”, explica Villarejo. “En su mayoría se trata de personas blancas con alto nivel de estudios, lo que puede ser no representativo de todo un país ni extrapolable a otras naciones desarrolladas”, advierte. El experto también echa de menos que no haya datos de personas con índices de masa corporal debajo de lo considerado saludable, un problema que también se ha relacionado con un mayor riesgo de sufrir alzhéimer, señala.
 

9/6/17

Cómo achicar sus caderas [9-6-17]


Cómo achicar sus caderas

Los músculos exteriores de los muslos (los aductores de la cadera) generalmente están poco trabajados y son bastante débiles.

Ejercitarlos mediante la rutina adecuada, permite conseguir agilidad, mejor equilibrio, máximo desempeño... y muslos y caderas tonificadas.

En este ejercicio, se tratará de hacer trabajar los músculos mencionados mediante el levantamiento de bolsas con peso colocadas en los tobillos (tobilleras).

Lo esencial

· Repeticiones: de 8 a 12 levantamientos son considerados una "serie". Haga una a tres series con ambas piernas

· Sesiones por semana: dos a tres; permítase al menos un día de descanso entre entrenamientos.· Velocidad: 3 segundos para levantar, 1 segundo de pausa, 3 segundos para bajar.

· Peso: Si usted no puede hacer ocho repeticiones, el peso es demasiado. Cuando usted puede hacer 12 repeticiones fácilmente, el peso es insuficiente.

· Recuerde respirar correctamente.

Lo que no hay que hacer

· Inclinar su cuerpo hacia el lado opuesto a la pierna que está levantando.

· Levantar su pierna demasiado alto (más de 30 cm.)

· Apuntar los dedos de los pies hacia los lados o hacia adentro.

· Apoyarse en la parte de atrás de la silla con demasiada fuerza.

La posición

· Párese con la cabeza erguida.

· Mantenga los hombros relajados.

· Meta la panza.

· Apóyese en la parte de atrás de una silla.

· Coloque los pies separados (7 a 10 cm.), con los dedos de los pies apuntando hacia delante.

· Asegure bien las tobilleras, sin que estén demasiado apretadas.

El ejercicio

1. Levante lentamente su pierna derecha lateralmente.

2. Mantenga siempre los dedos del pie apuntando hacia adelante, y levante el pie hasta aproximadamente 20 a 25 cm. del suelo.

3. Sostenga, y entonces baje.

4. Repita con la otra pierna..

6/6/17

Horarios regulares para prevenir la obesidad infantil



Horarios regulares para prevenir la obesidad infantil

El estudio asocia la rutina con un desarrollo saludable


elobservador.com.uy

Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio en Estados Unidos muestra que no tener horarios fijos de sueño en edad preescolar es un factor de riesgo de obesidad a los once años.

El estudio no solo hace referencia a la hora de acostarse, sino también a los horarios de comidas y al control de las horas frente a las pantallas, y menciona que la regularidad en este sentido mejora la salud emocional del niño en edad preescolar, reduciendo, por lo tanto, el riesgo de sufrir obesidad durante su pre adolescencia.

La principal autora del trabajo, Sarah Anderson afirma: "Este estudio proporciona más pruebas de que las rutinas para los niños en edad preescolar están asociadas con su desarrollo saludable y podrían reducir la probabilidad de que estos niños sean obesos".

El mencionado estudio, publicado en la International Journal of Obesity, sería el primer trabajo en analizar las conexiones que existen entre las rutinas de la primera infancia y la autorregulación, con los problemas de peso en los años pre-adolescentes.

La investigación consistió en evaluar tres rutinas a los tres años de edad: horarios regulares para acostarse, horarios regulares para comer, y limitación del tiempo frente a las pantallas a una hora diaria o menos.

De todo el grupo de niños de 3 años analizado, se concluyó que el 41% tenía horarios regulares para irse a la cama, el 47% para comer, y el 23% tenía limitado el tiempo de pantallas a una hora o menos por día. Asimismo, se vio que, a los 11 años, el 6% de estos niños eran obesos.

Se les realizaron preguntas a los padres de los niños acerca de la facilidad con la que los mismos se frustraban o se excitaban, y se vio que las tres rutinas de los hogares se asociaban con una mejor autorregulación emocional. Los niños con menos autorregulación tienen mayor probabilidad de ser obesos en un futuro a corto plazo.

"Vimos que los niños que tenían más dificultades con la regulación de la emoción a los 3 años también eran más propensos a ser obesos a los 11 años", afirmó la autora.

Otro resultado que arrojó el estudio fue que la ausencia de una hora regular para ir a acostarse en la etapa preescolar era un predictor independiente de la obesidad a los 11 años.

4/6/17

Experta entrega la clave para bajar de peso sin pasar hambre ¡No lo creerás! [4-6-17]


Experta entrega la clave para bajar de peso sin pasar hambre ¡No lo creerás!

Cuando se trata de bajar de peso, por lo general escuchamos al especialista que recomienda alimentarse cada dos o tres horas, además de mantener actividad física constante… Pero, ¿por qué es tan importante seguir esas recomendaciones?

La Dra. Catalina Silva, nutrióloga y directora del programa Equilibrio Vital de Clínica Terré, señala que “hoy en nuestro país, dos de cada tres chilenos mayores de 15 años padecen de sobrepeso u obesidad. Una cifra alarmante y que traerá a mediano o largo plazo un gran aumento de enfermedades cardiovasculares, entre otras enfermedades”.

Retrocedamos en el tiempo y revisemos un poco la historia de la humanidad, y ahí encontraremos la respuesta que andamos buscando. Sucede que nuestros ancestros eran cazadores-recolectores, y por ende para poder conseguir alimentos debían caminar grandes distancias y cazar sus propias presas, por lo que conseguir alimentos requería de un gran esfuerzo y actividad física. Mientras que en la actualidad, los seres humanos disponen de alimentos sin la necesidad de hacer ningún tipo de esfuerzo o actividad para conseguirlo, por lo que el gasto calórico diario ha disminuido de manera importante.

La experta añade que “un dato muy importante para tener en cuenta, es que según la última encuesta nacional de salud en Chile realizada durante los años 2009 y 2010, se observó que casi 90% de los chilenos son sedentarios. Una cifra alarmante y que realmente preocupa. En especial sabiendo que para nuestros antepasados, ésta era una actividad de primera necesidad y que gracias a eso, sólo sobrevivían quienes tenían una buena capacidad física. A esto se debe que nuestra carga genética venga con esa información y requiera que necesitemos cierto tipo de actividad física de manera regular”.

Ahora bien, no es necesario esclavizarse en un gimnasio para lograr ese gasto. Si la opción del gimnasio no es posible o no es un lugar por el cual se tenga gusto, las actividades al aire libre, son una buena elección. Se puede realizar actividades tan saludables y entretenidas como bailar, nadar, jugar fútbol, caminar al trabajo, etc. Lo importante es sentirse a gusto con la actividad que se está realizando y practicarla de manera regular.

Por otra parte, nuestros antepasados se alimentaban y luego de ello pasaban largos períodos sin comida, por lo que el cuerpo de manera muy eficaz se programó para poder acumular grasa y guardar energía para sobrevivir durante los periodos de escasez o situaciones extremas. Silva precisa que “es por este motivo, que cada vez que se deja de comer por más de 3 o 4 horas, el organismo activa estas señales, avisándo que en el exterior -ambiente- no hay comida, y que por lo mismo debe guardar “reservas”. O sea, toda la grasa que pueda y así acumularla pensando que vendrán largos períodos de ayuno”.

Añadiendo que “si la alimentación se realiza de forma adecuada, cada 3 o 4 horas, como debe ser, al organismo se le está dando la señal de que hay comida en el ambiente, que y por ende tu cuerpo no necesitará acumular grasa”.

Si éste es el caso, y se está realizando una alimentación con intervalos de entre 3 a 4 horas, lo más adecuado es que los alimentos que se deben consumir como colación deben ser, por ejemplo: lácteos descremados o frutas. En cuanto al desayuno, almuerzo y cena, estos tienen que ser balanceados incluyendo los distintos tipos de nutrientes que necesita el organismo.

La especialista precisa que “quien ponga en práctica estos sencillos consejos al momento de alimentarse y en el día a día, y además incluya 1 hora de ejercicio físico unas tres veces por semana, podrá lograr de manera fácil y saludable alcanzar su peso ideal!.

2/6/17

Hacer mucho ejercicio no siempre sirve para perder peso [2-6-17]


Hacer mucho ejercicio no siempre sirve para perder peso

¿Estancado? Quizá sea este el motivo.


Dedicarle muchas horas al gimnasio (y quemar así más calorías) cada semana quizá creamos que es la mejor forma de perder peso; sin embargo, un nuevo estudio llevado a cabo por un equipo internacional de expertos ha concluido que quienes realizan ejercicio físico de alta intensidad consume las mismas calorías que quien lo hace de forma moderada aunque suponga más horas de entrenamiento.

Según los resultados de su trabajo, en el que han participado más de 330 personas -hombres y mujeres procedentes de cinco países distintos-, una vez que el organismo se acostumbra a un nivel moderado de ejercicio, el consumo energético no aumenta, sino que se estabiliza. De ahí que nos mantengamos en nuestro peso y no consigamos adelgazar.

El cuerpo humano se caracteriza por la adaptación y mantener el gasto total de energía es una de sus premisas. Para ponerlo en jaque, hacer mucho ejercicio de forma moderada no nos servirá puesto que no consumimos más calorías.

El experimento sobre actividad y gasto energético, duró una semana y reveló que la dieta es la que puede tener un papel más vinculante si lo que queremos es adelgazar: “Hay muchas evidencias de que el ejercicio es importante para mantener el cuerpo y la mente sanos. Nuestro trabajo añade que para controlar el peso también debemos centrarnos en la dieta”, explica Herman Pontzer, investigador en la Universidad de Nueva York (EE.UU.) y líder del estudio.

Según los datos, las personas que realizaban ejercicio moderado gastaban unas 200 kilocalorías más al día que las personas sedentarias pero los que realizaban mucho ejercicio de nivel moderado no consumían más calorías por estas horas extra. No había diferencia.

“El cuerpo humano es dinámico y complejo, y tiende a adaptarse a los cambios. Hacer ejercicio es muy importante para la salud y puede ayudar a perder peso, pero nuestro estudio demuestra que cuidar lo que comemos puede tener un impacto mucho más positivo”, concluye Pontzer.
 

23/5/17

10 trucos que debes hacer para adelgazar por la noche [23-5-17]


10 trucos que debes hacer para adelgazar por la noche

Muchas mujeres no ingieren nada en la noche para no tener kilitos de más el siguiente día. Pero,  ¿sabes qué comer para adelgazar de noche o cuales trucos practicar para lograr a bajar de peso mientras estás durmiendo?
¡Toma nota!


1. Nada de sal.

Disminuye la ingesta de sal porque se mantiene en tu cuerpo y ocasiona la hinchazón en las mañanas. Es recomendable una cena ligera con verduras al vapor y proteína.


2. Preparar comida sana.

La comida envasada o precocinada tiene muchas calorías. Si se prepara en la noche la comida para el siguiente día, no sólo para ahorrar, sino para evitar comer comida chatarra.


3. Tomar agua.

De esta manera, se libera toxinas. Ello permite tener un sueño reparador.


4.  Entrenamiento nocturno.


Practicar deporte ayuda a perder peso, además que te da más fuerza y energía para realizar las actividades diarias.


5. Nada de hidratos de carbono.

Esto quiere decir que comer legumbres, cereales, pan, pasta no es tan bueno comer durante la noche. Ello es recomendable comer durante el desayuno o almuerzo.


6. Comer fruta.

No es necesario para el cuerpo ingerir azúcares, pero en las mañanas o después del desayuno o almuerzo es ideal una rica manzana o ensalada de frutas. De esta manera,  uno se llena de energía y no se siente necesidad de buscar más comida que justo engordan.


7. Aprende nuevas técnicas de cocina.


Es ideal cocinar los alimentos al vapor, al horno o a la plancha y que estén frescos.


8. Ducha con agua caliente.


Te ayuda a relajarte, eliminar toxinas y nutrir la piel de vitaminas y minerales. Además, al amanecer te sentirás renovada y con energía.


9. Acondicionar la habitación.

Bajar la temperatura del cuarto permite quemar hasta siete veces más calorías que aquellas personas que duermen en sitios con temperaturas elevadas.


10. Duerme a oscuras.

El dormir con las luces apagadas permite quemar grasa, ya que la hormona de la melatonina puede producir más grasa parda.