16/1/17

Crujeiras: "La obesidad es la segunda causa de cáncer después del tabaco"

Crujeiras: "La obesidad es la segunda causa de cáncer después del tabaco"

farodevigo.es

La Organización Mundial de la Salud asoció -en un informe hecho público el pasado mes de septiembre- la obesidad a 15 tipos de cáncer. Tumores de páncreas, tiroides, hígado, riñones, colorrectal, esófago, endometrio y de mama en mujeres postmenopáusicas están esta lista.

"Los estudios epidemiológicos apuntan a que las grasas saturadas de los alimentos procesados que consumimos son las más nocivas", asegura Ana Belén Crujeiras, experta en obesidad e investiga sus vínculos con el cáncer en el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) de Santiago.

No todas las grasas son perjudiciales. "Está demostrado que el aceite de oliva te protege y también los Omega 3 y 6", apunta Crujeiras, quien valora que la investigación del IRB pone de manifiesto que "modificar la dieta de los pacientes pasando a una ingesta equilibrada puede modificar sus posibilidades de contraer una de estas enfermedades". En esta línea trabajan en el CIBERobn, con un estudio que llevan a cabo con pacientes con exceso de peso.

"La obesidad es la segunda causa de cáncer después del tabaco y, si no se toman medidas desde la administración como se hace con el tabaco, se convertirá en la primera", lamenta.

"Nadie se puede poner a dieta por sí solo, hace falta un médico que paute un régimen, que se le controle con análisis y que un experto en nutrición haga un seguimiento", recalca Crujeiras, quien incide en la prevención como asignatura pendiente.

10/1/17

Cómo achicar sus caderas [10-1-17]

Cómo achicar sus caderas

Los músculos exteriores de los muslos (los aductores de la cadera) generalmente están poco trabajados y son bastante débiles.

Ejercitarlos mediante la rutina adecuada, permite conseguir agilidad, mejor equilibrio, máximo desempeño... y muslos y caderas tonificadas.

En este ejercicio, se tratará de hacer trabajar los músculos mencionados mediante el levantamiento de bolsas con peso colocadas en los tobillos (tobilleras).

Lo esencial

· Repeticiones: de 8 a 12 levantamientos son considerados una "serie". Haga una a tres series con ambas piernas
· Sesiones por semana: dos a tres; permítase al menos un día de descanso entre entrenamientos.· Velocidad: 3 segundos para levantar, 1 segundo de pausa, 3 segundos para bajar.
· Peso: Si usted no puede hacer ocho repeticiones, el peso es demasiado. Cuando usted puede hacer 12 repeticiones fácilmente, el peso es insuficiente.
· Recuerde respirar correctamente.

Lo que no hay que hacer
 
· Inclinar su cuerpo hacia el lado opuesto a la pierna que está levantando.
· Levantar su pierna demasiado alto (más de 30 cm.)
· Apuntar los dedos de los pies hacia los lados o hacia adentro.
· Apoyarse en la parte de atrás de la silla con demasiada fuerza.

La posición
 
· Párese con la cabeza erguida.
· Mantenga los hombros relajados.
· Meta la panza.
· Apóyese en la parte de atrás de una silla.
· Coloque los pies separados (7 a 10 cm.), con los dedos de los pies apuntando hacia delante.
· Asegure bien las tobilleras, sin que estén demasiado apretadas.

El ejercicio
 
1. Levante lentamente su pierna derecha lateralmente.
2. Mantenga siempre los dedos del pie apuntando hacia adelante, y levante el pie hasta aproximadamente 20 a 25 cm. del suelo.
3. Sostenga, y entonces baje.
4. Repita con la otra pierna.. 

 

9/1/17

La obesidad abdominal incrementa entre dos y tres veces las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio [9-1-17]


La obesidad abdominal incrementa entre dos y tres veces las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio

Un perímetro de cintura por encima de 102 centímetros en el hombre y 88 en la mujer constituye un riesgo cardiometabólico, según un estudio presentado por la SEC en el Congreso de Enfermedades Cardiovasculares

Las personas con obesidad abdominal tienen entre dos y tres veces más probabilidades de padecer infarto de miocardio, una angina de pecho o un accidente vascular cerebral, y hasta cuatro veces más de probabilidad de llegar a ser diabéticos, según datos del estudio IDEA, realizado en más de 120.000 pacientes de todo el mundo, hechos públicos por el doctor José María Cruz Fernández en el marco del Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología celebrado en Málaga.

Según expuso el médico, en los últimos años se ha recomendado el control del riesgo cardiometabólico global de cada paciente por encima de la valoración aislada de los factores de riesgo cardiovascular clásicos y se ha calculado casi siempre a través de distintas tablas. Sin embargo, recientes estudios internacionales, como el Interheart, han puesto de manifiesto que estas tablas no tienen en cuenta muchos e importantes factores de riesgo cardiometabólico.

Algunos de los factores que no se contemplan y que en estos momentos se consideran importantes son: cHDL, triglicéridos, nivel de ejercicio físico, consumo de frutas y verduras y, especialmente, obesidad abdominal. Esta última se puede valorar con la medición del perímetro de cintura. Así, valores por encima de 102 centímetros en el hombre o 88 en la mujer constituyen un claro indicador del riesgo cardiometabólico.

En gran medida, todo esto está relacionado con la hiperactividad de un sistema de regulación poco conocido hasta ahora: el sistema endocannabinoide (SEC). El SEC es un sistema fisiológico de reciente descubrimiento, implicado en el control de la ingesta alimentaria, del metabolismo de glúcidos y de lípidos. Según palabras del doctor Cruz, "el control global del riesgo cardiovascular asociado a la obesidad abdominal es ya posible y se perfila, en el momento actual, como la actuación más importante para reducir la epidemia cardiovascular que padecemos".

La forma de incidir en los múltiples factores de riesgo cardiometabólico es bloqueando los receptores CB1, como explico durante el simposio el doctor Juan Tamargo. Este tipo de receptores se encuentra en distintas localizaciones de nuestro organismo: hígado, tejido adiposo, músculo, tracto gastrointestinal y cerebro. La hiperactivación de los CB1 favorece la acumulación de grasa y conlleva diferentes trastornos metabólicos. Por tanto, el bloqueo de los receptores CB1 supone una disminución del riesgo cardiometabólico y, en consecuencia, una disminución del riesgo de padecer una patología cardiovascular.
 

8/1/17

Los hijos de padres con obesidad podrían presentar retrasos en su desarrollo

Los hijos de padres con obesidad podrían presentar retrasos en su desarrollo

bebesymas.com

Sabemos que tener un peso saludable antes, durante y después del embarazo es lo mejor tanto para la mamá como para el bebé, pero ahora te vamos a dar una razón más para cuidar tu cuerpo, ya que padecer obesidad puede influir en el desarrollo de tus hijos durante sus primeros años.

De acuerdo con un estudio reciente publicado en The Journal of Pediatrics, los hijos de madres y padres con obesidad pueden presentar retrasos en su desarrollo en los primeros meses.

La investigación, realizada por el National Institute of Child Health and Human Development, arrojó resultados importantes en cuanto a la relación del peso de los padres con el desarrollo motor de los bebés. Se encontró que los hijos de madres con obesidad tenían más probabilidad de fallar en las pruebas de habilidad motora fina, que es la que controla los movimientos de los músculos pequeños como lo de las manos y dedos.

Se encontró también que los hijos de padres obesos eran más propensos a reprobar pruebas de competencias sociales, y que aquellos hijos nacidos de parejas con obesidad extrema también tenían más probabilidades de fallar en los exámenes de habilidades para la resolución de problemas.

En este estudio, los investigadores reunieron información de 5.000 mujeres del Estado de Nueva York a partir de los 4 meses de edad de sus bebés entre 2008 y 2010. Para medir los resultados en el desarrollo de sus bebés, los padres llenaron los cuestionarios de edad y etapas después de realizar una serie de actividades con sus hijos.

Estos cuestionarios, que son de rutina en las revisiones periódicas durante los primeros años de los niños, sirven como una manera de detectar posibles problemas en el desarrollo para que cada niño sea canalizado con el especialista correspondiente.

Las pruebas se hicieron por primera vez a los niños cuando tenían 4 meses y se realizaron en 6 ocasiones más a los 8, 12, 18, 24, 30 y 36 meses, es decir, hasta que cumplieran los 3 años de edad. También se le pidió a las madres que proporcionaran información sobre su salud y peso antes y después del embarazo, así como el peso de sus parejas.

Este estudio en particular es distinto a investigaciones anteriores pues es la primera vez que se toma en cuenta también el peso del padre, ya que en estudios previos solo se tomaba en cuenta la información de la madre y el bebé, y ahora gracias a que fue incluido los científicos se dieron cuenta que el peso del papá también influye en el desarrollo del niño.


Los resultados del estudio
La doctora Edwina Yeung, autora principal de esta investigación, comenta que en Estados Unidos 1 de cada 5 mujeres embararazas tiene sobrepeso o padece obesidad.

Los resultados finales del estudio fueron los siguientes:

  • Comparado con los hijos de madres con un peso normal, los bebés de madres con obesidad eran 70% más propensos a fallar el cuestionario de habilidad motora fina al llegar a los 3 años.
  • Los hijos de padres con obesidad eran 75% más propensos a fallar la prueba de habilidades de dominio personal y social, que es un indicador de qué tanta capacidad tienen para relacionarse e interactuar con otros niños al llegar a los 3 años de edad.
  • Los niños con dos padres con obesidad registraban casi tres veces más probabilidad de fallar las pruebas de resolución de problemas al llegar a los 3 años.

Pese a que los resultados son evidentes, no se conoce porqué la obesidad de los padres puede aumentar un retraso en el desarrollo de los niños, ya que el estudio no estaba diseñado para encontrar una causa y efecto, sino una relación entre una cosa y otra. Los investigadores señalan que en estudios hechos en animales la obesidad durante el embarazo puede ocasionar inflamación, lo que que podría afectar el cerebro fetal. Otra posible teoría es que la falta de algunos nutrientes influye en el desarrollo del cerebro.


Es importante mantener un peso saludable antes y durante el embarazo


Una creencia errónea y desafortunadamente muy popular es que cuando una mujer está embarazada puede o debe comer por dos, pues ahora alimenta también a su bebé. Pero la realidad es que es peligroso llevar ese tipo de alimentación exagerada, pues a pesar de que es cierto que ahora nuestro cuerpo utiliza más energía de la usual pues se encuentra formando un nuevo ser, cuidar lo que comemos es muy importante durante el embarazo.

No se trata de comer más ni de comer menos, si no de comer mejor, tener una alimentación más consciente y saludable. Al nutrir a nuestro cuerpo gestante con una dieta rica y variada en alimentos procuramos darle lo mejor al bebé y prevenimos la aparición de enfermedades como la diabetes gestacional o la preeclampsia.

Mantener un peso adecuado antes del embarazo también es importante, pues es mejor prevenir el sobrepeso que tener dificultades durante la gestación a causa de él. Pero si ya estas embarazada y tienes sobrepeso no te agobies, recuerda que durante el embarazo no es recomendable intentar bajar de peso, lo mejor es acudir con tu ginecólogo o nutriólogo y que te oriente sobre los cuidados que debes tener para mantener un embarazo saludable si tienes sobrepeso.

13/12/16

Según un estudio, los hogares con problemas de obesidad gastan más dinero en alimentos envasados [13-12-16]


Según un estudio, los hogares con problemas de obesidad gastan más dinero en alimentos envasados

La cesta de la compra de estos hogares es un 6% superior y se compone principalmente por productos relacionados con el control del peso, como los edulcorantes, los refrescos 'light' y los yogures desnatados.


Según el estudio “Marketing para un Target de Peso” realizado por TNS Worldpanel, se ha demostrado que en los hogares en donde el ama de casa o el responsable del aprovisionamiento tiene problemas de obesidad, se gasta más dinero en alimentos envasados, una media de 1.830 euros anuales frente a los 1.794 euros de un hogar promedio.

En el mismo estudio se ha observado que estas familias también realizan menos visitas a los establecimientos para abastecer sus hogares (72 visitas anuales frente a la media de 76), aunque su ticket de compra es un 6% superior comparado con el ticket de los hogares promedio. Con relación a los productos que consumen, suelen decidirse por productos locales o segundas marcas internacionales, y eligen en menor medida las marcas líderes o del distribuidor.

La cesta de la compra de estos hogares se compone de productos de todo tipo, pero se destacan aquéllos directamente relacionados con el control del peso, como los edulcorantes, los refrescos 'light' y los yogures desnatados. Por otro lado, la proximidad del centro comercial y el precio hacen que se decanten en mayor medida por los supermercados 'discount', los mercados y las plazas.

Para Montse Roma, responsable de marketing de TNS Worldpanel, "la obesidad no es sólo una cuestión de gobiernos e instituciones, los fabricantes de alimentación y bebidas juegan también un papel muy importante en su prevención". Roma apuntó que "los fabricantes han adecuado su estrategia, su comunicación y su portafolio de productos a la nueva realidad", aunque reconoció que "ahora es el turno del consumidor". Según la experta en marketing, "el problema no radica en qué se come", sino "en los hábitos de consumo", aclaró. Finalmente, Montse Roma recalcó que "la obesidad afecta a todos, adultos y niños".

10/12/16

Dietas extremas de verano pueden provocar anemia, diabetes y anorexia [10-12-16]


Dietas extremas de verano pueden provocar anemia, diabetes y anorexia


Con el incremento del calor también se inician las denominadas ‘dietas de verano’, las mismas que de no ser supervisadas por un especialista pueden resultar más perjudiciales que beneficiosas al originar la aparición de enfermedades como anemia, diabetes, males renales e inclusive las mortales anorexia y bulimia.

Así lo advirtió la nutricionista de Sisol Joven, Zarith Alvarado, quien consideró que someterse a dietas rigurosas para bajar de peso podría producir un efecto rebote, ya que las dietas deben estar elaboradas por un profesional de acuerdo al estado de salud, nivel de actividad física, talla y edad, ya que cada ser humano reacciona de manera diferente.

Alvarado dijo que cada caso es diferente, y por tanto, debe ser manejado de manera individual, con análisis de colesterol, glucosa y triglicéridos para determinar su nivel de calorías y luego, de acuerdo a factores como la edad y el nivel de actividad física, preparar la dieta más beneficiosa.

La nutricionista de Sisol Joven refirió que para que una dieta sea efectiva y ayude a reducir el exceso de peso de manera gradual se deben tomar otras medidas paralelas, para que los resultados sean los deseados.
 
Dijo por ejemplo, que se debe dejar de consumir alcohol y reducir el consumo de bebidas gaseosas, golosinas y grasas.

Por el contrario, aconsejó consumir más frutas y verduras, tomar al menos dos litros de agua al día, hacer ejercicios e incrementar el consumo de fibra.

Alvarado también recomendó el consumo de macronutrientes como carbohidratos, proteínas y grasas, y micronutrientes como minerales y vitaminas.

"Hacer una dieta sin tomar en cuenta estos factores podría provocar déficit de proteínas, vitaminas y minerales, así como provocar consecuencias psicológicas y problemas de conducta debido a la dependencia de este tipo de dietas y favorecer el efecto ‘rebote’, concluyó.
 

7/12/16

Sobrepeso y obesidad: más allá de una cuestión estética

Sobrepeso y obesidad: más allá de una cuestión estética

Estudios realizados por una investigadora mexicana, sugieren que las personas de este país tienen problemas para identificar si tienen un problema de peso y a partir de ahí, reconocer que no se trata únicamente de un problema de imagen sino que afecta de múltiples formas la salud.

sinembargo.mx

La obesidad ha sido catalogada como una enfermedad crónica y compleja que tiene muchas causas, “si una persona no percibe su peso e imagen corporal de la manera adecuada y no identifica correctamente que tiene un problema de sobrepeso u obesidad, difícilmente pedirá ayuda y hará algo al respecto”, dijo la doctora Martha Kaufer Horwitz, investigadora de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

Esta condición es causada fundamentalmente por un desequilibrio energético entre las calorías que se consumen y las que se gastan, por lo que especialistas han considerado como primordial que la población tome conciencia de la importancia que tiene atender este padecimiento para evitar enfermedades secundarias que perjudiquen el estado de salud.

La doctora Martha Kaufer Horwitz, quien es miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y actualmente tiene en circulación el libro para profesionales de la salud Nutriología médica en su cuarta edición, explicó para la Agencia Informativa Conacyt la importancia de percibir correctamente el problema de sobrepeso y obesidad para tener un tratamiento adecuado, así como los beneficios que proporciona atenderse a tiempo.


LA PERCEPCIÓN CORRECTA

Investigadores alrededor del mundo consideran que la percepción de la imagen corporal está compuesta por diversos elementos que van desde lo perceptual, como el tamaño, peso y forma del cuerpo, lo cognitivo- afectivo, determinado por las emociones o actitudes dirigidas al cuerpo, hasta el elemento conductual que se determina por las acciones tomadas a partir de los elementos anteriores.

En algunos estudios comparativos en los que la doctora Kaufer Horwitz participó en colaboración con la Universidad de California, en Berkeley, sobre mujeres con sobrepeso y obesidad de origen mexicano en Estados Unidos y mujeres de México, pudieron detectar que las mujeres de origen mexicano en Estados Unidos tienen una mejor identificación del problema en cuestión que las mujeres en México, y uno de los factores determinantes fue la opinión de un profesional de la salud en el diagnóstico.


Por medio de una autopercepción correcta del peso corporal se pueden implementar acciones que beneficien a la persona en el combate o prevención de comorbilidades, es decir, enfermedades secundarias que surgen como consecuencia de un diagnóstico tardío.


¿ESTÁN LOS MÉDICOS PREPARADOS?

Los programas de educación médica, y particularmente los de especialidades médicas, tienen poco contenido de nutrición y de las enfermedades relacionadas como la obesidad, “revisando la literatura internacional se puede ver que a nivel global hay una escasa preparación profesional para orientar a los pacientes que padecen de sobrepeso y obesidad”, comentó Kaufer Horwitz.

Se considera que ante esta situación existe un doble dilema en el que, por un lado, se necesita la capacitación adecuada de un profesional de la salud que diga al paciente que tiene un problema y, por otro lado, no considerar relevante la condición de la persona y enfocarse en otros aspectos patológicos.

“Si yo como médico digo: ‘señor, señora, usted tiene un problema de obesidad’, la persona me dirá, ‘bueno doctor, dígame qué puedo hacer’. Entonces el médico no se sentirá capacitado para orientar y mejor ni le dice”, lo que la especialista considera como un verdadero problema, pues se impide una evaluación completa y tratamiento adecuado para mejorar la condición del paciente.


ENTRE LA SALUD Y LA ESTÉTICA

Para la doctora Kaufer Horwitz, percibir correctamente el peso es importante para hacer algo al respecto en caso de tener algún problema ya que va más allá de la cuestión estética, “la población está más consciente que la obesidad es un problema que va más allá de la estética, tienen que hacer algo por su salud”.

Cuando el problema de obesidad está presente, se asocia con una serie de otras enfermedades no transmisibles que son crónicas y en su mayoría incurables como las cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, trastornos locomotores como la osteoartritis y algunos cánceres, lo que ocasiona discapacidad y muerte prematura en algunos casos.

Todas estas enfermedades, producto de un diagnóstico y tratamiento tardío de sobrepeso y obesidad, generan costos económicos al paciente, familiares y sociedad, ya que requieren del uso constante de medicamentos y múltiples consultas que a largo plazo terminan afectando la situación financiera de la familia.

La obesidad es consecuencia de una mala nutrición por exceso de energía consumida y también puede estar acompañada de deficiencias nutricionales, “que una persona tenga exceso de peso no lo libera de tener deficiencias de vitaminas y nutrimentos inorgánicos, pero no necesariamente tiene otras deficiencias por el simple hecho de tener obesidad”.

La autopercepción del peso corporal de las personas con sobrepeso u obesidad es indispensable para un adecuado tratamiento, aunque la mayoría que tiene este padecimiento y no presenta síntomas, molestias o enfermedades subsecuentes, provoca que no cambien sus hábitos de alimentación, a diferencia de aquellos que ya manifiestan molestias y hacen que el exceso de peso sea percibido como un problema de salud, y la intervención adecuada de los profesionales de la salud se verá respaldada por cómo perciben los pacientes las causas de su padecimiento.

A nivel familiar, las creencias, hábitos y costumbres alimentarias originadas desde la infancia influirá en la percepción del exceso de peso del individuo afectado y, por consecuencia, intervendrá en su reducción a través de estrategias de apoyo integral que involucren no solo tratamiento clínico sino métodos que incluyan las percepciones de las personas en los contextos culturales y sociales específicos.

“Creo que es muy importante esto más que para la percepción del peso, para prevenir la obesidad. Para afianzar hábitos de alimentación y estilos de vida saludables desde la infancia y que prevengan que la obesidad se desarrolle”, consideró la especialista.

27/11/16

Estudio prueba que las personas desarrollan adicción a la comida [27-11-16]

Estudio prueba que las personas desarrollan adicción a la comida

En algunas personas los alimentos generan placer y reducen capacidad de controlar cuanto comen.


Uno de los trastornos alimenticios más conocidos es la bulimia, en el cual las personas comen grandes cantidades de alimentos, pero luego tratan de revertir la ingesta induciéndose el vómito o tomando laxantes. Sin embargo, existe otro tipo de trastorno, en el cual las personas sólo comen sin control, el cual sufre entre un 25% y un 50% de las personas con sobrepeso que consultan por alteraciones en su conducta alimenticia. Aunque no está tipificado como tal, el fenómeno ya es conocido como adicción a los alimentos.

Un nuevo estudio de la Universidad de Yale constató que las personas que padecen esta conducta experimentan una mayor activación en ciertas zonas del cerebro, similar a la que se produce con el consumo de drogas. En la investigación, publicada en la revista Archives of General Psychiatry, participaron 48 mujeres jóvenes, con distinto peso, a quienes se les dio a comer un batido de leche con sabor a chocolate, al mismo tiempo que se les tomó imágenes de sus cerebros con resonancia magnética funcional.

Los investigadores encontraron que ante la expectativa de ingerir este alimento, las participantes con tendencia a comer sin control exhibieron una mayor activación de la corteza cingulada anterior, la corteza medial orbitofrontal y la amígdala. La dos primeras áreas participan en la regulación de la motivación, mientras la amígdala es encargada de formar recuerdos de los estímulos. Ashley Gerhardt, autora del estudio, explica a La Tercera que su activación está asociada a la liberación de dopamina, la cual genera una sensación placentera.

Asimismo, durante el consumo del batido, estas participantes mostraron una mayor activación de la corteza prefrontal dorsolateral, encargada de controlar las conductas inhibitorias, y del núcleo caudado. "Observamos un patrón de desinhibición, lo cual sugiere que, como un trago en un alcohólico, un sorbo de milkshake en un adicto a la comida puede resultar en una pérdida de control", dice Gerhardt. Esa pérdida de control sería la que conduce a estas personas a comer sin poder parar.

Marcela Altayó, siquiatra de la unidad de trastornos de alimentación de la Red de Salud UC, explica que en las personas que comen de forma compulsiva la sensación de placer que se produce antes de ingerir un alimento es asociada mentalmente con un reflejo positivo, aun cuando la conducta sea dañina. Esto lleva a las personas a repetir la conducta y convierte en algo habitual el comer sin control.